Capítulo IX: RECOMENDACIONES
 
 

Todo lo que se ha expuesto en este libro, es importante. Las maniobras de conducción de una moto no son hechos aislados, sino que cada una de ellas tiene su fundamento en la que le precede o en la que se va a realizar a continuación, o ambas cosas. Cuando se realizan con una perfecta coordinación y respetando los tiempos que les corresponden, forman la maravillosa cadena de la fluidez. Una sinfonía que el piloto siente correr por sus venas y engrandece su alma, porque solo él es el creador de ese arte.

Este es el decálogo de mis recomendaciones finales. Son un poco el resumen del libro y reflejan mi forma de solucionar los problemas:

 
1. Ser prudentes.
2. Ser suave en todas las maniobras que se realicen sobre la moto.
3. LLevar siempre los brazos relajados .
4. Mirar el punto de fuga.
5. Asegurar el control de velocidad antes de llegar a la curva.
6. Utilizar la frenada en tres tiempos del freno delantero.
7. Atrasar el ataque a las curvas de 90º o más cerradas.
8. Fijar el punto de inicio de la tumbada
9. Terminar de utilizar los frenos antes de empezar a inclinar la moto.
10. Respetar las tres fases del gas durante el paso por curva.
 
   
 

Aunque se sepan los conceptos básicos del pilotaje, llegar a interiorizarlos hasta que se reflejen sin esfuerzo en la rutina del pilotaje requiere constancia, paciencia y mucho tiempo de práctica. Mi consejo es que se ensaye cada tema por separado, dedicando cada salida a practicar una maniobra concreta, teniendo en mente que la velocidad entorpece el aprendizaje.

La velocidad de paso por curva está condicionada por el nivel técnico del pilotaje, las condiciones físicas y la actitud mental. Pero amigo lector, después de asimilar lo que se dice en este libro, ya no existe excusa para no conducir seguro en cualquier circunstancia. Ese ha sido mi objetivo y lo que os deseo a todos vosotros, queridos colegas moteros.

 
 
Nuestra meta es llegar al objetivo habiendo disfrutado del viaje y con la satisfacción de las cosas bien hechas...